Apoyar a una persona con adicción implica mantener una comunicación abierta y sin juicios, comprender la naturaleza de la adicción y animarla a buscar ayuda profesional. La terapia psicológica y el acompañamiento especializado son claves para iniciar el proceso de recuperación.
También es importante ofrecer apoyo emocional, fomentar hábitos saludables, establecer límites y ayudar a identificar situaciones que puedan favorecer recaídas. Un entorno de apoyo y comprensión puede marcar una gran diferencia en el proceso terapéutico.